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Los baños de bosque ofrecen una experiencia sensorial rica y diversa que favorece el desarrollo integral de los niños con discapacidad. Al caminar lentamente por un entorno natural, los niños pueden explorar con calma distintos estímulos visuales, auditivos, táctiles y olfativos, lo que contribuye a mejorar su percepción sensorial, coordinación motora y conciencia corporal. Esta inmersión controlada y placentera en la naturaleza puede ser especialmente beneficiosa para niños con trastornos del procesamiento sensorial o del espectro autista.
Hermosas flores acompañan el recorrido del baño de bosque
Además, los baños de bosque promueven la salud mental y emocional al reducir los niveles de ansiedad, estrés y agresividad, favoreciendo un estado de calma y bienestar. Para los niños con discapacidad, que a menudo enfrentan situaciones de sobreestimulación o estrés social, estos espacios naturales se convierten en refugios donde pueden relajarse, sentirse seguros y expresar sus emociones libremente. Esta práctica también fomenta la atención plena, ayudándolos a desarrollar habilidades de autorregulación emocional y concentración.
Grupo de niños y niñas junto a maestras, padres y guía de baño de bosque en Capilla Ámbar
Por último, los baños de bosque fortalecen los vínculos sociales y fomentan la inclusión, ya que pueden realizarse en grupos pequeños con el acompañamiento de cuidadores, educadores o terapeutas. Estas experiencias compartidas en la naturaleza estimulan la comunicación, el trabajo en equipo y el respeto por los demás, generando oportunidades para que los niños con discapacidad participen activamente en actividades lúdicas y educativas al aire libre. Así, el contacto regular con el bosque se convierte en una herramienta poderosa para su desarrollo físico, cognitivo, emocional y social.
La Finca Capilla Ámbar, ubicada en Piedades Sur de san Ramón de Alajuela, ofrece un entorno adecuado y accesible para que se realicen baños de bosque con grupos de niños, o de forma individual. El 23 de mayo del 2025 tuve la grata oportunidad de colaborar como anfitrión y guía de baño de bosque, para un grupo de niños y niñas con sus respectivas madres y padres y maestras de Educación Especial, de la Escuela República de Colombia. Les dejo acá un enlace a Guía de campo para Baño de Bosque Niños en Capilla Ambar 👆que utilicé por si es de interés de alguna persona usarla con estos fines.
Hermosos jardines son parte del recorrido del baño de bosque en Capilla Ambar
20 de mayo: Día de las abejas y otros polinizadores.
Las abejas desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas forestales como polinizadoras. Al visitar las flores en busca de néctar y polen, transfieren granos de polen entre plantas, facilitando la reproducción sexual de una amplia variedad de especies vegetales. Este proceso permite la formación de frutos y semillas, asegurando la regeneración natural del bosque y la continuidad de las especies vegetales.
Sin este servicio ecológico, muchas plantas no podrían reproducirse de manera eficiente, lo que afectaría la biodiversidad y estructura del bosque.Además de su rol en la polinización, las abejas contribuyen indirectamente a la estabilidad de las cadenas tróficas del bosque. Al favorecer la producción de frutos y semillas, proporcionan alimento a numerosos animales como aves, mamíferos e insectos.
Esto fortalece la red ecológica y mantiene el equilibrio entre las distintas poblaciones de organismos. Las abejas también promueven la diversidad genética de las plantas, ya que permiten la mezcla de polen entre individuos distantes, haciendo que las especies sean más resilientes ante enfermedades y cambios ambientales.
Sin embargo, las abejas no son los únicos polinizadores del bosque. Otros insectos como mariposas, escarabajos, avispas y moscas, así como aves como los colibríes y algunos murciélagos, también cumplen funciones clave en la polinización. Cada uno de estos organismos interactúa con plantas específicas según su morfología y comportamiento, asegurando la polinización de una gran variedad de especies vegetales. La diversidad de polinizadores aumenta la eficiencia del ecosistema, ya que garantiza que más plantas puedan reproducirse incluso si una especie polinizadora escasea. Proteger a todos estos polinizadores es esencial para conservar la salud, funcionalidad y riqueza biológica de los bosques.
Soy del grupo de personas que en la Naturaleza encuentro a Dios y siento como me habla. Desde niño me siento cerca del Padre al ver la maravillosa sinfonía que precede a un amanecer o al apreciar los colores mágicos e irrepetibles de un hermoso atardecer.
Les comparto este extracto de texto que me mostró mi esposa, de una agenda Pechi 2024 para este mes de noviembre. Me dijo: “Vea: aquí lo describen a usted, seguro esto siente usted cada vez que va al bosque”. Y sí, realmente cada vez que voy al bosque me siento en casa y en paz…
Posiblemente usted sea de aquellas personas que se conectan con Dios a través de la belleza de su Creación. Un himno hermoso resume claramente el espectacular encuentro espiritual que tienen cuando admiran a Dios por la obra de sus manos:
“Señor mi Dios,
Al contemplar los cielos
El firmamento y las estrellas mil
Al oír tu voz en los potentes truenos
Y ver brillar el sol en su cenit
Mi corazón entona la canción
Cuán grande es Él, cuán grande es Él
Mi corazón entona la canción, cuán grande es Él, cuán grande es Él”.
En estas simples palabras vemos como los amantes de la naturaleza estallan en alabanzas cuando están inmersos ante el esplendor de Su Creación. No pueden evitar sentir un vínculo inmediato cuando se acuestan y observan las estrellas o las nubes pasar. Un espléndido atardecer es como haber recibido una llamada de su ser amado y sentir plenitud despúes de colgar. Cuando se sienten abrumados o angustiados, desde lo mas profundo de su ser, algo les suplica que necesitan ir al BOSQUE o a la playa para encontrarse con Dios y descargar su pesadumbre.
Cuando están sumergidos en la naturaleza, el tiempo se detiene mientras se saborean la dulzura y admiración hacia el autor de esta obra. Ellos utilizan la creatividad y belleza de la naturaleza para expresar su vida espiritual y conexión con Dios. En la Naturaleza encuentro a Dios y me acerco a Él. Los que experimentan este tipo de conexión pueden ver a Dios tal como lo mencionó R.W Emerson: “la naturaleza es un velo demasiado delgado permientiendo que la gloria del Dios omnipresente estalle por todos lados”.
En Japón, la práctica del shinrin-yoku , o “baño de bosque” o “terapia forestal”, es aclamada por sus efectos terapéuticos que han sido demostrados en diferentes estudios. Este estilo de vida saludable está en crecimiento a nivel mundial como una tendencia de bienestar general para nuestro cuerpo. La “inmersión en el bosque” consiste en sumergirnos en la atmósfera de un bosque, donde a través de una caminata consciente, podemos “empaparnos” del poder curativo de los árboles.
En un mundo cada vez más acelerado y vertiginoso, donde las prioridades laborales y financieras están en la cabeza de la mayoría de personas, el “bañarse en el bosque” es una oportunidad que debe volverse un hábito saludable, para ser conscientes de nuestro entorno y conectarnos con la naturaleza a través de todos nuestros sentidos.
En Okinawa, una de las Zonas Azules del planeta, la práctica de baño de bosque es parte del secreto de su longevidad.
Origen del concepto
El concepto teórico de Shinrin-yoku fue redactado en 1982 por Tomohide Akiyama, entonces director general de la Agencia de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón. En ese momento se buscaba que la población tuviera un mayor acercamiento a los espacios naturales. A partir de ese momento, se dieron una serie de investigaciones para demostrar científicamente el beneficio real de los baños de bosque.
El doctor Qing Li, médico de la Escuela de Medicina de Nippon y presidente de la Sociedad Japonesa de Terapia Forestal, ha estado promoviendo durante los últimos 25 años la terapia forestal. Según sus palabras: “El bosque puede salvarnos, o al menos curarnos. Sin embargo, primero tenemos que encontrar los árboles y hacer tiempo para ello”. La hipótesis de la biofilia, amar el mundo vivo y la naturaleza, es una filosofía fundamental para comprender más la profundidad del por qué de la afinidad al bosque como medio de bienestar.
El Monte Fuji es un sitio sagrado y en sus alrededores siempre encontrará áreas adecuadas para la práctica del Shinrin-yoku.
¿Cuáles son los beneficios reales de la práctica de Shinrin-yoku o terapia forestal?
El Dr. Qing Li, según lo expone en su libro “El poder del bosque. Shinrin-Yoku: Cómo encontrar la felicidad y la salud a través de los árboles”, ha demostrado que pasar tiempo rodeado de árboles puede:
reducir la presión arterial,
reducir los niveles de estrés,
bajar los niveles de azúcar en sangre,
mejorar la salud cardiovascular y metabólica,
facilitar la concentración y la salud mental,
disminuir el dolor y
fortalecer el sistema inmunitario.
El Parque Nacional Yanbaru al norte de Okinawa, es una de las bases forestales en Japón de práctica de shinrin-yoku.
Evidencias médicas de la mejora en la salud por practicar baños de bosque
De acuerdo a International Society of Nature and Forest Medicine, la evidencia de los estudios demuestran que los resultados generados por experimentos realizados en 35 localidades a nivel de Japón y con 400 personas estudiadas, se obtuvo:
en comparación con los sujetos residentes en ciudades, los niveles de hormona del estrés de personas que hicieron baños de bosques, medidos tomando las concentraciones de cortisol en saliva fueron 12,4% más bajos.
Además, mientras las personas permanecían en los bosques, la presión arterialdisminuyó en un 1.4%, el pulso disminuyó en un 5.8%, lo que indicó que los viajes de baño en el bosque pueden aliviar los síntomas del estrés. Además, al medir el ritmo cardíaco, encontramos que la actividad del sistema nervioso parasimpático aumentó en un 5.0% y el sistema nervioso simpático aumentó en un 7.0%, lo que indicó que los baños de bosque relajan el cuerpo.
También, con respecto a los viajes de baño en el bosque de 2 a 3 días, se encontró que los niveles de hormonas del estrés bajaron, como la adrenalina que se encuentra en la orina de las personas estudiadas, eran un 38% más bajos en los hombres y un 68% más bajos en las mujeres. Los niveles de noradrenalina en hombres y mujeres eran del 19,8% y 18,5% menos en hombres y mujeres respectivamente. En las excursiones de un día para bañarse en el bosque, los niveles de concentración de cortisol en sangre fueron un 18,5% más bajos.
A nivel del sistema inmunológico, se ha encontrado que los viajes de 2 noches y 3 días a parques forestales aumentaron la actividad de las células NK (asesinas naturales que atacan a los tumores). El número de células NK y los niveles intracelulares de perforina, granulisina (GRN) y granzima A/B en linfocitos de sangre periférica tanto en sujetos masculinos como femeninos y la actividad NK en sujetos masculinos aumentó 43% el día 2 y 56% el día 3, respectivamente durante el viaje al bosque, en comparación con el día de control (antes del viaje al bosque).
Además, este efecto positivo duró más de 7 días, incluso 30 días después del viaje. Por el contrario, una visita turística a la ciudad no aumentó la actividad de NK, el número de células NK ni la expresión de proteínas anticancerosas intracelulares seleccionadas.
Adicional a los beneficios en la salud física, también hay beneficios en la salud emocional y psicológica de las personas, como mejor manejo del estrés, reducción de la ira, mayor concentración, mejor dormir, mayor autoestima, mejor autoconocimiento, entre muchos beneficios más.
Los templos budistas y sintoístas tienen áreas con vegetación y árboles que también sirve para unir la religión con el shinrin-yoku.
Si desea aprender a desarrollar esta práctica de bienestar no dude en contactarme para hablar del tema.